Pasorapa: Cuando el pozo se seca

Oculta en la esquina sureste del departamento de Cochabamba, aproximadamente a 280 kilómetros de la ciudad, la pequeña comunidad agrícola de Pasorapa enfrenta a una amenaza a su forma de vida. Esta amenaza no llegó en forma de una corporación multinacional que intenta privatizar su agua, o un entusiasta gobierno tratando de explotar sus recursos naturales. En lugar de eso, esta comunidad en peligro ha estado sufriendo la peor sucesión de sequías en su historia reciente, con graves consecuencias para sus dos principales fuentes de estabilidad económica: la producción agrícola y la cría de ganado. Hablando con Norman Arandia Castro, experto ganadería y director de Agricultura, Ganadería, Medio Ambiente y Desarrollo del municipio, se hizo evidente la magnitud sin precedentesde estas sequías. “Tengo treinta y tantos años y nunca he visto una sequía como ésta. La desesperación de la gente fue impresionante, ¿sabes? ver cómo la gente lloraba y lloraba…la gente venía y decía ‘el cisterna de agua no viene a ayudarme’.”

Durante una visita de investigación del Centro para la Democracia en 2010, los impactos de la sequía en esta comunidad de cinco mil personas son sorprendentes: el ganado está delgado y débil, los cultivos de maíz mermados y marchitos, y los reservorios de agua utilizados para la agricultura y la ganadería secos. La gente está desesperada por volver al floreciente centro agrícola que Pasorapa que solía ser. Arandia Castro nos dijo que “Pasorapa produce todo lo que uno puede sembrar…”. Todo, es decir, hasta hace algunos años, cuando las lluvias disminuyeron y se detuvieron dramáticamente, creando uno de los peores períodos de sequía experimentados y registrados por el municipio. “Siempre ha habido sequías ¿no?”, Nos dijo. “Pero no como los últimos años. Ahora, durante el año a veces hay dos o tres lluvias fuertes, el resto del tiempo son sololloviznas”.

De la abundancia a la carencia: la devastación de una economía agrícola

Todos los Pasorapeños reconocen que las sequías se han producido en el pasado, pero estos últimos años han sido notablemente diferentes en intensidad y duración. Esta región que una vez fue conocida por ser uno de los graneros del país se ha visto profundamente afectada por estos cambios, y los efectos se pueden ver en la vida de la comunidad. El éxito de la ganadería y la producción lechera una vez fue tan manifiesto que durante el Carnaval, celebración que marca el periodo previo a la cuaresma, la gente se arrojaba entre si pequeñas bolas de queso durante la festividad en lugar de confeti, como un signo de abundancia. Todo eso ha cambiado ahora, dice Alberto Pinto Terrazas, un pequeño ganadero y agricultor:

“Este año [2011] no creo que vayamos a ver un carnaval… mira qué feo está el clima…otros años había maíz  en abundancia para el carnaval…ooh!!con el queso que se lanzaban en el pueblo…. era suficiente para blanquear las calles…. Recuerdo cuando yo era joven, se podía encontrar grandes trozos de queso.Ahora no hay ni siquiera para probar carajo!Ni siquiera hay vacas.Cuando no llueve no hay nada, si llueve…uff hay abundancia.”

Como dice Alberto, sin lluvia, todossufren. En total, 10 municipios del departamento de Cochabamba fueron afectados por las sequías, aunque el de Pasorapa fue el afectado. Este municipio fue el primero en declararseen estado de emergencia en mayo, y luego nuevamente en julio de 2010, solicitando ayuda de las autoridades nacionales. Durante la sequía el ganado moría por centenares debido a la falta de agua y alimentos para mantenerlos. Al final de la temporada seca el municipio había calculadola pérdida de más de 1.000 cabezas de ganado. El impacto económico de estas pérdidas difícilmente puede ser minimizada. En un país empobrecido con recursos financieros limitados, para una gran parte de la población perder algunas cabezas de ganado puede significar simplemente la ruina económica. Cada vaca cuesta entre dos y tres mil bolivianos (alrededor de 300 a 400 dólares). Lucía Moscoso, se esforzó para salvar a una vaca que había caído por un barranco al buscar infructuosamente agua. Gastóvaliosos ahorros en la contratación de transporte para mover el animal herido a su terreno, en donde le dio cuidadospor más de dos meses. Al final el animal sucumbió a sus heridas y a las condiciones secas, al igual que otras seis vacas de un conjunto de 45. Y las restantes 39, explicaba con una mirada de preocupación, “están delgadas y no se han recuperado hasta ahora…” En relación con otros ganaderos de la comunidad, Moscoso ha tenido la suerte de haber perdido solamente 6 vacas. Otros no tuvieron tanta suerte. Eduardo Lira Flores nos dijo que casi todos los años se producen pérdidas, pero nunca de forma tan marcada. “En años normales, sí, un 10 por ciento mueren, pero especialmente en estos años 20 o 30 por ciento (del ganado) de todos ha muerto…este año que ha pasado especialmente.”

Ayuda nacional: los huecos en la capacidad del estado

La vulnerabilidad económica del país se manifiesta en algo más que los impactos directos a la población. Intensas sacudidas de la economía nacional causadas ​​por los desastres relacionados al clima son particularmente difíciles de superar cuando el estado no tiene los recursos necesarios para responder de manera adecuada. La falta de recursos para atenderlos desastres a nivel nacional, departamental y municipal pueden obstaculizar significativamente los esfuerzos de asistencia o el impacto de las las decisiones políticas sobre cómo responder a estas crisis. En noviembre de 2010 la alcaldesa de Pasorapa, Cinthia Ávila, fue a la ciudad de Cochabamba para gestionar ante la Asamblea Legislativa Departamental la declaración del Municipio de Pasorapa como una “zona de desastre”. Talcategorizaciónhabría traído mayor asistencia financiera y técnica a la comunidad para superar estas graves pérdidas. Pero la Asamblea fue lenta en la toma de una decisión, a la espera de nuevas evaluaciones de impacto acerca de la severidad de las sequías. Entonces Ávila declaró a los medios, “Hasta que la Asamblea no tome una decisión favorable, no me iré de Cochabamba con las manos vacías, pues mi gente sufre las consecuencias no sólo de la sequía sino de la pobreza”. Las tasas de pobreza en las zonas rurales a menudo superana las de su contraparte en la zona urbana, y están sujetas a grandes fluctuaciones. Esta variabilidad se debe al hecho de que gran parte de los ingresos de las poblaciones rurales se basa en la producción y venta de bienes primarios. En las zonas rurales las tasas de extrema pobreza han llegado a niveles tan altos como el 75 % (en 2000), aunque recientemente se han reducido a 48,1 % (en 2009) (UDAPE, 2009: 31). El incremento de la frecuencia de eventos climáticos extremos, sin duda, hará que esta imprevisibilidad de los ingresos sea aún peor en las zonas rurales.

Los gobiernos nacional y departamentalse comprometieron a mitigar los efectos de la crisis en Pasorapa a través de la provisión de recursos hídricos y la perforación de nuevos pozos, así como la construcción de nuevos embalses y presas. Pero en realidad poco se ha logrado. Arandia Castro, delante de nosotros,comenzó a hojear una carpeta llena de cartas de miembros afectados de la comunidad implorando al gobierno local ayuda para hacer frente a la crisis. Y había una enorme preocupación en el Municipio debido a que el apoyoque ellos podían ofrecer sería insuficiente. “Hay una tremenda preocupación por parte de la alcaldía, no?Debido a que tenemos que hacer algo…día a día la gente pide (a la alcaldía) excavar nuevos pozos, y está claro que esto no va a subsanar o resolver el problema…”Cuando hay una demanda de ayuda tan abrumadora y una fuente limitada de recursos económicos disponibles, el gobierno local se ve en una situaciónimposible. Ellos saben que casi todos se habían visto afectados por las sequías, pero algunos que habían perdido todo necesitaban prioridad: “y nosotros que hacíamos? por equidad, teníamos un listado (para prestar ayuda), y este listado no podíamos alterar”.

En el municipio se han realizado muchos estudios y evaluaciones, pero no mucha inversión desde el gobierno nacional y departamental para hacer frente a estos problemas. Según Eduardo LiraFlores: “Vemos que en el municipio también hay estudios que se hacen a través de la alcaldía, a través de la prefectura (gobierno departamental). Son sólo estudios y no hay inversión, no hay nada en beneficio del pueblo de Pasorapa. Debido a que con estudios y más estudios, y no vamos a tener ninguna utilidad prácticamente.”Muchos están en busca de soluciones a largo plazo a sus problemas, no simplemente parches. Un sistema de riego que ha sido mencionado a menudo por miembros de la comunidad, así como también por el funcionario del Municipio, fue el desvío del río Mizque para llevar sus aguas a Pasorapa. Un proyecto de esta magnitud requiere de grandes inversiones de capital, como Lira Flores mismo reconoció: “Ahí se necesita una inversión fuerte que prácticamente el gobierno nacional tendría que realizar. Debido a que el municipio no cuenta con los medios…o la capacidad.”La realización del proyecto tendría un costo estimado de $ 18 millones, una suma enorme de recursos para el gobierno nacional como para proporcionarlos a un área escasamente poblada.

Los migrantes climáticos de Pasorapa: una comunidad que pierde su alma

Como hemos visto, la confluencia de la pobreza y los fenómenos climáticos extremos pueden agravar la ya precaria situación económica de los agricultores y ganaderos del área rural. Recuperarse del golpe económico de perder una parte importante de su cosecha o de la su ganado puede ser difícil, y algunos han decidido migrar en lugar de hacer frente a la posibilidad de una nueva época de sequía como la del pasado reciente. Los jóvenes se han trasladado a la ciudad en masa en busca de oportunidades que literalmente se están secando en Pasorapa. “A raíz de estas cosas”, dice Lira Flores, “nuestros jóvenes, nuestros hijos, salen a la ciudad. Nos quedamos aquí, las personas mayores, o las personas con ganado que no pueden trasladarse a la ciudad en busca de otras oportunidades. Sólo la dura realidad se ha quedado aquí para luchar contra las inclemencias del tiempo que nos afectan. Y los jóvenes lo necesitan pues, para desarrollarse, necesitan adquirir un mejor ingreso para sostener a sus familias y (por tanto) tienen que salir.”Aunque el censo más reciente en Bolivia fue en 2001, muchos miembros de la comunidad con los que hablamos esperan que el siguiente conjunto de datos refleje la emigración de los jóvenes en el municipio. En general, gran parte de la migración de zonas rurales a zonas urbanas desemboca en el crecimiento de los asentamientos informales , lugares que no cuentan con servicios básicos necesarios y cuya vulnerabilidad a eventos climáticos por consiguiente aumenta (PNUD, 2011: 124).

Dada la inseguridad general ya experimentada por la comunidad, las consecuencias de si las sequías fueran a intensificarse más son difíciles de sondear. La mayoría no quieren ni siquiera considerar la posibilidad. Aquellos que se atreven a hacer proyecciones hacia el futuro, se hacen eco de las palabras Deterlino Hinojosa, un agricultor: “Si seguimos por el camino que vamos, Pasorapa va a ser un desastre”.

2012: La sequía continúa

Las siguientes noticias de febrero de 2012 muestran cómo el desastre en Pasorapa continúa sin cesar:

1. La sequía en Pasorapa acaba 100% de cultivos 

“En Pasorapa no hay agua ni para el consumo humano, lo que provoca una masiva migración a las ciudades del país y el extranjero. A diario el ganado vacuno y caprino agoniza y muere, la pérdida de cultivos de maíz, papa y otros productos es del 100%”

- Eliseo Barriga , Concejal Municipal del Municipio de Pasorapa

2. Sequía convierte a Pasorapa en un “pueblo fantasma”

3. Sequía en Pasorapa afecta 1.714 ha de cultivos de maíz y trigo


 

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