Las raíces de la vulnerabilidad

La vulnerabilidad al cambio climático es un concepto escurridizo, a menudo simplifica do como la exposición a eventos climáticos extremos. Y mientras que los hechos inalterables de la desgracia geográfica juegan un papel en el aumento de la vulnerabilidad de un país (en particular para los pequeños estados isleños y las regiones costeras), hay factores adicionales – más humano que natural – que ponen a las personas en situación de riesgo.

Como uno de los países más empobrecidos de América Latina, Bolivia no tiene ni los recursos ni la capacidad para la gestión de las crecientes demandas de la población ‘relacionados con el clima’. La escasez de recursos impide las respuestas a los eventos climáticos catastróficos y reducen su capacidad para desarrollar proyectos de adaptación de gran envergadura. Este es un momento en el que estos recursos son más cruciales que nunca. De acuerdo a las estadísticas del Centro para la Investigación sobre la Epidemiología delos Desastres (CRED), Bolivia sufrió su diez peores desastres naturales de los últimos tres decenios y ha experimentado un marcado aumento de los desastres que podrían clasificarse como catastróficos.